1.-¿Por donde empiezo?
Cuando buscamos una casa, antes que nada, debemos pensar muy bien el tema económico. Es importante que sepamos con cuanto dinero contamos y cuanto nos va a prestar el banco.
La compra de una vivienda constituye en muchas ocasion es una operación que sólo realizamos una vez en la vida y que requiere un importante esfuerzo económico, lo que le convierte probablemente en la mayor inversión de nuestras vidas. Por ello, es re comendable no precipitarse y elegir aquella casa que mejor se adapte a nuestras necesidades y posibilidades.
Cuando hablamos de necesidades nos referimos a aspectos como la ubicación, calidad de las instalaciones, orientación, servicios comunes, ruido, contaminación y así un largo etcétera que, aunque puedan parecer obvios, no deben elegirse a la ligera pues puede ocurrir que cuando queramos enmendarlos ya sea tarde. Por ejemplo, quién no ha oído expresiones como “esto no es lo que buscábamos…para ir a comprar el pan hay que coger el coche…no hay quien duerma con la ventana abierta…”
Algo nuevo contra la crisis.
El segundo punto importante a la hora de elegir una vivienda es saber si la que hemos elegido está dentro de nuestras posibilidades. Puede que el proceso de búsqueda basado en la cobertura de nuestras necesidades haya resultado fructífero (hemos dado con la casa de nuestros sueños) pero cuando nos pongamos a echar números nos demos cuenta que no podemos pagarlo.
Por tanto, antes de lanzarnos a una búsqueda desenfrenada es fundamental realizar unos cuántos cálculos que nos pongan “los pies en el suelo”, es decir, nos ayuden a acotar la búsqueda en base a nuestra situación financiera.
Lo normal, es que nuestra situación económica no nos permita afrontar la compra de una vivienda sin recurrir a un préstamo. A este respecto, es necesario que tengamos una idea clara sobre…